Como todo producto financiero, T3 y EDGE conllevan riesgos implícitos; aunque no presentan riesgo de mercado ni volatilidad diaria en su valor, sí existen riesgos como el riesgo de contraparte — relacionado con el cumplimiento de las obligaciones por parte de la entidad estructuradora— y el riesgo de liquidez, ya que el capital está comprometido durante el plazo pactado.